Ahora sólo puedo ver la obscuridad que tu figura derrocha
¡cómo lo siento en mi corazón!
-pero hay algo de tí en ella- Dije.
Solo veo un rastro de una tristeza profunda. Es tu sombra solamente.
No se donde estás, no conozco tu camino y si me cruzara con el, seguramente no lo reconocería.
¿Dónde estás? ¿Qué de aquellos jugosos pechos? ¿Qué de aquellos labios?
¿Qué de aquella luna que emula tu sonrisa?
Te he soñado: miraba el encuentro entre el cielo y el mar. Y estabas ahí, brillante y única, inaccesible.
tu mente
tu latir
tu calor
Nunca te volveré a ver.
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